En toda marca llega el temido momento de diseñar el logo, y en algunos casos se afronta está cuestión como un simple trámite que se puede solucionar de cualquier manera.

Muchas veces he escuchado argumentos del tipo “soy una marca pequeña, lo importante es que la gente me conozca y sepa que mis productos son únicos, el logo es lo de menos” “no puedo pagar a un diseñador” o “no me van a comprar más por tener un logo bonito, ni menos si no les gusta pero les convencen mis productos”. Bueno, eso es muy relativo. Vamos a verlo, teniendo en cuenta los errores que jamás debes cometer una vez que te pongas a pensar y a diseñar.

Error 1. No darle al logo la importancia que tiene. Que un usuario no decida su compra en función de lo que le gusta el logo no quiere decir que no influya en su decisión todo lo que le transmita, de forma inconsciente, la imagen de esa marca. Y que sea capaz de diferenciarnos y recordarnos también es un punto importante para que luego pueda buscarnos y comprar nuestros productos. Y ahí sí que nadie puede ya decir que el logo da igual.

Error 2. Quedarnos con el primer logo que tuvo la marca, desde hace 100 años (o 3, que en algunas ocasiones viene a ser lo mismo). A veces, un logo heredado es algo que hay que cuidar y valorar, porque está muy relacionado con la marca. Pero en muchos casos, aunque así sea, periódicamente el logo necesita ser mejorado para adaptarse a los estándares de diseño y conservar su esencia sin quedarse anticuado. No tienes más que ver la evolución de los logos de marcas centenarias. Conservan su personalidad, pero los cambios en los matices los hacen seguir de actualidad.

Error 3. Usar tu color favorito, así, alegremente, sin pensar más. No pretendemos que elijas un color que aborrezcas, pero la decisión sobre el color o los colores predominantes de un logo debe ser algo más estudiado, teniendo en cuenta cómo combinan, cuáles ya está utilizando la competencia (no queremos que nos confundan), qué queremos transmitir, etc.

Error 4. Comic Sans si es informal, Times o Arial para darle un toque serio. ¡No! Comic Sans nunca, esto os lo pido como favor personal. Y de verdad, hay vida más allá de Times o Arial y merece la pena dedicarle tiempo a esto. Decidir qué fuente usar es muy importante, no te conformes con que tu logo tenga un aspecto cutre si puedes darle ese toque que lo haría especial.

Error 5. No hacer un poquito de research. Empápate de logos, investiga qué se está haciendo, cómo son los de tu competencia, los de marcas parecidas a la tuya de otros países, las nuevas tendencias… que sí, que lleva tiempo, pero muchas veces sirve de inspiración, y otras es útil para no encontrarte en un tiempo con que lo que has hecho es casi igual a algo que ya existía.

Error 6. Tener prisa. Por si aún no te habías dado cuenta leyendo todo lo anterior (y solo estabas decidiendo, no habías empezado a diseñar), diseñar un logo puede llevar un tiempo. Pero es algo que te va a acompañar y a representar durante mucho tiempo, así que relax. Empieza a pensar en él con un margen suficiente para no verte obligado a terminarlo en una mañana, y dedícale lo que se merece. Como en casi todo en la vida, lo importante no es hacerlo rápido, sino bien.

Error 7. Empeñarte en hacerlo sin ayuda o tener miedo de las herramientas que te pueden facilitar la tarea. En Internet hay multitud de servicios de creación de logotipos. Es cierto que algunos son verdaderamente cutres, o prometen ser gratuitos y en cuanto quieres hacer algo medianamente bueno empiezan a querer cobrarte. Por eso es importante elegir bien, y dar con un servicio que realmente pueda evitarte quebraderos de cabeza y con el que puedas conseguir un logo de calidad, que dé un aspecto profesional de verdad.

Ahora sí, ya que sabes todo lo que no tienes que hacer, es el momento de lanzarte a diseñar tu logo! Una cosa te podemos decir: te va a quedar mucho mejor de lo que imaginas, y verás como eres capaz de más de lo que nunca habrías creído.