Adictos a la publicidad

Hace unos días vi este vídeo, y me reí. El motivo es simple: nos hace gracia que nos muestren la ridiculez de situaciones de la vida cotidiana. Nos pasa cuando oímos un monólogo en el que se analizan las tonterías que hacemos cuando tenemos miedo, como taparnos la cabeza con la sábana como si fuera blindada. Nos pasa cuando vemos un sketch sobre cómo nos comportamos en Twitter o en una discusión de pareja. Y nos pasa cuando nos sentimos identificados con quien afirma que vive para trabajar.
La situación es real, lo hemos vivido mil veces, si no es nuestras propias carnes será en las de tanta gente que nos rodea (sobre todo la parte de “espera, que va a haber cambios!”). Por eso me reí. Pero esperaba un final crítico, algo que hiciera ver que es absurdo. Y me encuentro con un mensaje que básicamente se puede resumir en “mola tener a tu chica sola, a tu madre preocupada, a tus amigos de toda la vida alejados… y todo por la promesa de dejar de ser becario”.
Aplaudo a todo aquel cuya prioridad en la vida es el trabajo. No lo comparto, pero ¿por qué no? Un trabajo que te llena en cualquier sentido puede estar por encima de todo. Pero no veo que sea el caso reflejado en el vídeo. Tres personas que no son capaces de salir de esa espiral, que hablan de lo que hacen con arrepentimiento, que no mencionan las satisfacciones que esta profesión puede darte, que reconocen haber dejado de lado a su familia… que lo comparan con la droga, que todos lo hemos entendido sin necesidad de nombrarlo! Son adictos a algo que les influye negativamente en su vida y encima uno de ellos cobrando una miseria. Uffffff, deja de ser divertido y se convierte en triste.
¿Y lo peor? Que no es una iniciativa de tres publicistas que deciden reírse de cómo se vive en una agencia. El vídeo está rodado por una empresa relacionada con la publicidad. Ay! Que enseguida ha dejado de ser triste para ser una vergüenza. ¿De qué se jacta exactamente? De tener a sus empleados esclavizados? De no saber mantener un cliente sin renunciar a un derecho de todos, que es tener un horario y un tiempo libre? De prometer a gente preparada que dentro de poco cobrará un sueldo digno, sin cumplirlo nunca?
No critico al que para mantener su puesto de trabajo se ve obligado a salir tarde todos los días, a no tener tiempo de tomar una cerveza con su novia, o de bañar a sus hijos, o de irse con sus amigos al cine. Lo que critico es que una empresa no se dé cuenta de que es una situación que no tiene gracia. Que sus empleados no son adictos. Que no lo hacen porque necesitan la publicidad, sino porque necesitan el trabajo. Que no pueden decir “lo siento, es mi hora, ya salí tarde ayer, hoy me tengo que ir”. No pueden, señores, no nos vendan que no quieren . Que salen todos los días cabreados, que tienen problemas en casa por este motivo, que consideran a su jefe incompetente por no saber solucionar esta situación. Que no, que no es como en el vídeo.