El continente africano tiene el número más alto del mundo de los niños soldados, luchando en guerras que ellos no creen, y por causas que no entienden. Unicef saca a muchos de estos niños de combate, y los intenta reintegrar en la sociedad. Su objetivo era conseguir apoyo para este programa.

Unicef envió un envío de marketing directo que parece ser inicialmente, un paquete típico de los soldados de juguete, pero una vez abierto, el beneficiario considera que las figuras son en realidad los niños – la lectura de libros, jugar al fútbol, montar en bicicleta y haciendo actividades de la niñez.

Resultados: El paquete fue a listas de correo de afiliados Unicef, así como posibles patrocinadores corporativos.

Más que un mensaje simple, es un recordatorio constante de la realidad de estos niños se enfrentan cada día.