“Tienes 24 mensajes nuevos”. Seleccionar 20, enviar a la papelera. ¿Te suena? Si es como usuario, no hay problema. Si tu marca es una de las que repetidamente están entre esas 20 que sólo hinchan el número de recibidos y van directas a la papelera sin abrir, hay que poner remedio. Porque no solo no estás consiguiendo nada positivo, sino que además tu marca se está convirtiendo en esa pesadez que cada cierto tiempo satura el correo de una persona que te interesa.

Si quieres hacer una campaña de email marketing que verdaderamente funcione, tienes que pensar cuáles son los objetivos de tu marca, cómo es tu público y cuáles son sus necesidades.

El hecho de que queramos hacer un envío de mails masivos no implica falta de personalización, o más bien de atención a lo que cada grupo de público necesita. Ya hay plataformas, como Mailrelay, que incluso te permiten filtrar por el grado de engagement. Sólo tenemos que elegir, mediante un filtro, el grado de reputación que tenemos con cada una de las personas de nuestra base de datos (N/A serían aquellos que aún no han recibido ninguna de nuestras newsletter, o tan pocas que no se puede evaluar su interés). Si por ejemplo seleccionamos el grado 5, podremos mandar un emailing selectivo a aquellos que suelen mostrarse más receptivos ante nuestras comunicaciones. También podemos elegir a los que todavía no nos han hecho mucho caso para una oferta especial, por ejemplo. Todo depende de nuestros objetivos en cada momento.

Estamos hablando de una plataforma que te permite, con una cuenta gratuita, enviar hasta 75.000 mails al mes. Esta opción gratis incluye además una funcionalidad que en otras plataformas es de pago, que es la de responder de forma automática. Además podemos configurar varias respuestas diferentes, en los días que elijamos desde que se da de alta nuestro nuevo suscriptor. De nuevo, vemos cómo marca la diferencia el detalle personalizado que podamos tener con cada uno de nuestros usuarios.

Y por supuesto, para comprobar que estamos haciendo las cosas bien, tenemos que preocuparnos de monitorizar los resultados, exactamente igual que hacemos con los analytics de nuestra web o con los resultados que obtenemos en medios sociales. En este caso, tenemos opción a una serie de métricas muy útiles. Al fin y al cabo si no medimos no podemos saber si nuestro email es eficaz. Ver quien abre nuestro email, quien lo rebota, quien lo pone en spam, ratio de apertura, ratio de click, ratio de conversión, etc., es fundamental para una estrategia de éxito.

Así que ya sabes, si no quieres acabar en la papelera, la solución está en tus manos y es muy sencilla. No requiere inversión y puede marcar la diferencia entre lograr o no resultados de ventas. ¿Te lo vas a pensar?