A la hora de comunicarnos con nuestros clientes, la newsletter es una de las claves más importantes. Se trata de una comunicación directa con ellos, y hacerlo bien o “de cualquier manera” marcará la diferencia entre mantenerles informados de todas nuestras ofertas y novedades (lo que puede captar su atención en los momentos que más nos interesen) o pasar totalmente desapercibidos, y que nuestro mail vaya a parar directamente al buzón de la papelera sin haber sido ni siquiera leído (en el mejor de los casos, ya que otra opción es que terminen por marcarlos como spam y perdamos así la posibilidad de volver a aparecer en su buzón de entrada nunca más).

Para conseguir realizar una buena newsletter, lo primero será contar con una buena herramienta para enviar correos masivos gratis. Sí, gratis, porque en muchos casos no será necesario invertir en este sentido, ya que las hay con las que podemos enviar hasta 75.000 emails sin coste alguno. Si vuestra base de datos es mucho mayor, siempre podéis segmentar según el mensaje que en ese momento queráis enviar (no todas las promociones o comunicaciones serán para todos los clientes) o ya optar por una herramienta de pago.

A la hora de elegir la plataforma con la que vas a trabajar, debes tener en cuenta una serie de consideraciones que harán que el trabajo sea más cómodo y rápido y los resultados más eficaces. Además, por supuesto, de salir lo más rentable posible y requerir la mínima inversión que se pueda pero sin renunciar por ello a servicios y funcionalidades.

En primer lugar, debemos elegir una herramienta que nos permita crear las newsletters, y con la que a la vez podamos enviar los mailings a nuestros clientes o suscriptores, con la que seamos capaces de gestionar nuestra base de datos o listados y que por supuesto nos dé la opción de analizar cada una de las campañas de email que llevemos a cabo. Porque no todo es lanzar el mensaje y esperar a que nos respondan y nos compren como locos. Hay que sacar datos, ver qué funciona y qué no, en qué podemos estar fallando y también en qué se podría mejorar aunque ya estemos haciendo las cosas bien y nos estén dando buenos resultados.

También es importante, para no dar un aspecto “cutre” y poco profesional, que la newletter no incluya publicidad de la herramienta que usarmos para enviarla, y si es posible que no nos imponga un límite en envíos diarios.

Por otro lado, y por si surgiera algún problema técnico o tuviéramos dudas, sería ideal que nos ofreciera soporte. Si es sencilla de utilizar es posible que no lo lleguemos a necesitar, pero siempre hay momentos en los que algo se nos complica y es muy importante que haya alguien al otro lado que nos pueda ayudar a resolver la incidencia que sea.

Y por supuesto, a partir de aquí todo dependerá del contenido y de lo atractiva que seamos capaces de hacer nuestra newsletter. En un próximo post os daremos las claves para no acabar en la papelera y hacer una newsletter realmente efectiva.