“¿Qué quieres ser de mayor?” Me aburre bastante esta pregunta que, no entiendo muy bien por qué, parece ser obligatorio hacerle a los niños. Y ya van 4 veces que la oigo y la respuesta es la misma: youtuber. Claro, ¿qué mejor?

Que mi trabajo consista en probar videojuegos o cualquier otro producto que me guste, que además de regalármelos me paguen por usarlos, y a cambio de qué? De grabar la experiencia y contarla con cierta gracia. Y las legiones de seguidores, el éxito, la fama… Para, niño, para.

La mayoría de los youtubers (no los que conocemos, claro, esos son la excepción) se compran sus productos, graban sus vídeos y los ven después. Ellos y a lo sumo unos cuantos amigos (los primeros, luego ni eso). Y ya. Y los que sí disfrutan de todo eso que tanto llama la atención a los chavales tienen mucho trabajo detrás: en muchos casos, jornadas interminables delante del ordenador, conocimientos de edición de vídeo, de iluminación, facilidad de expresión, carisma, chispa, constancia, capacidad de aceptar las críticas y de escuchar…

Aun así, muchos se lanzan a intentarlo y, como es lógico, se pegan el batacazo y desisten. Y no entienden qué ha pasado, por qué ellos no han triunfado. Miles y miles de chavales han pasado por esta experiencia. Y en 2Bacademy han decidido aprovecharlo y han montado la primera academia de youtubers. Un concepto revolucionario en el que no entra todo el que quiere.

Desde la academia se selecciona a los candidatos, y son estrictos. Rechazan a 3 de cada 4, porque muchos de ellos no tienen el espíritu, las ganas o la ambición para llegar al éxito. Y es que 2Bacademy depende del éxito de aquellos a los que elige (de más de 1.000 solicitudes que han tenido hasta el momento, unos 200). Un porcentaje de los ingresos del canal del youtuber, cuando se empiezan a producir, es para ellos. A cambio, una formación gratuita y multimedia completísima y muy interesante. Así, ambas partes salen beneficiadas.

Me encantan las ideas que, al conocerlas, te hacen pensar “esto se me tenía que haber ocurrido a mí“. Y esta es una de ellas.