Así es como se titula la campaña que ha realizado JWT, Australia para el Festival Fringe de Melburne. Una campaña de publicidad de esas que impactan y te hacen sonreir, y que además es brillante como lo demuestra su premio en los premios Clio de este año.

Una campaña entre otras cosas en la que han rediseñado la marca de este festival rejuveneciéndola y haciéndola más canalla que antes. Sinceramente es un trabajo que nos ha encantado ¿y a vosotros?