Tras el escándalo de Cambridge Analytica, Facebook sufrió un “bajonazo” en el precio de sus acciones que fue noticia en todos los medios. Se habló hasta del fin del gigante azul y del imperio de Zuckerberg.

Las pérdidas en marzo de este año fueron importantes, tanto que incluso se llevó a cabo un estudio por parte de Morgan Stanley en el que se advertía de los peligros de invertir siguiendo la estrategia “momentum“, que movía a gran cantidad de inversores y podía generar grandes pérdidas en poco tiempo.

Sin embargo, parece que las aguas han vuelto a su cauce. A principios de mayo, ya se habían corregido esas pérdidas de las que tanto se habló, y la semana pasada las acciones subieron hasta el precio histórico de 200 dólares, lo que supone un incremento del 70% sobre el precio que tenían en marzo.

En resumen, Facebook es de las poquísimas empresas que, partiendo de unos ingresos tan altos (no es lo mismo doblar un millón que mil millones), han sido capaces de conseguir un crecimiento medio anual de más de un 50%.

Así que parece ser, por mucho que nos vendan desde hace años que esta red social está en las últimas, que tenemos Facebook para rato.