La principal diferencia que existe entre gamificación y juego es que el propósito del game en sí mismo es la diversión. No obstante, en gamificación la diversión solo es el método utilizado para la consecución de otros objetivos.

Hay que identificar en qué aspectos se separan gamificación y advergaming.

La finalidad del advergaming, es la de conseguir, a través de un videjuego, promocionar o conseguir mayor notoriedad e imagen de marca. El advergaming es una práctica útil para mejorar la percepción de la marca, con él también se consigue fidelizar a los clientes

También hay que diferenciar en este punto advergaming de in-game advertising, o lo que es lo mismo introducción de publicidad dentro de un videojuego, como ocurre en el videojuego FIFA, donde se introducen marcas deportivas. Por el contrario advergaming sería introducir un videojuego de fútbol en la página web de un club de futbol.

Gamificación vs advergaming

El advergaming mejora la percepción de la marca, y con se consigue fidelizar a los clientes.

La gamificación, consigue que el usuario realice una acción determinada para la marca.

El advergaming utiliza el videojuego para dar a conocer la marca, mientras que en gamificación el juego se utiliza como motivador para que el usuario realice cierta acción.

Con la gamificación el juego se utiliza como motivador para que el usuario realice cierta acción. Y llegados a este punto nos podríamos realizar esta pregunta ¿Es el concepto de gamification algo nuevo? No. Podemos encontrar ejemplos de este concepto que tienen más 100 años de años, como por ejemplo los reconocimientos al mérito que se aplican en los boy scouts y en los ejércitos. Son ejemplos de gamification porque utilizan una recompensa para motivar en la realización de acciones que nada tienen que ver con el juego en sí mismo.

¿Y por qué nos gusta jugar?

Fundamentamentalmente cuatro factores por los que a las personas nos gusta jugar:

  • Socialización: vivimos en sociedad y necesitamos estar en contacto con otras personas de un modo lúdico y desenfadado.
  • Combate contra el estrés: en una sociedad caracterizada por la intensidad del día a día, que suele conducir al estrés, el juego puede ser un desestresante muy potente.
  • Por diversión: cuando realizamos cualquier tipo de actividad, si esta es divertida, nos produce mayor satisfacción. En esto se basa la Teoría del juego, que afirma que cualquier persona es más productiva realizando actividades de modo divertido y huyendo de la monotonía.
  • Para aprender y adquirir habilidades: jugando se suele aprender mucho, puesto que el juego puede ser planteado como un reto continuo que propicie tener que esforzarse para superarlo.

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