Ahora que se volvían a poner de moda los vídeos que demostraban que las hamburguesas eran puro artificio, como aquel que guardó una durante 14 años o el que la enterró y la sacó un año después, Burger King rompe con todo para mostrarnos, de la forma más gráfica posible, que el mítico Whopper ya no va a llevar ningún tipo de conservante artificial.

Con un vídeo en slow-motion grabado durante 35 días, muestra con toda la belleza que es posible cómo la hamburguesa se va descomponiendo y llenando de moho.

Desde luego, una forma muy potente de convencernos, aunque nada más verla no apetezca mucho comerse una.

¿Qué os parece?