Lo cierto es que la web de Milk London me ha sorprendido desde el minuto 1. Es cierto que estéticamente tenían la mitad ganado, por ser yo una fan incondicional del pixel art y de los videojuegos, pero cuando la veáis no me podréis decir que la web no mola.

La web en sí destaca por sus colores pastel, que contrastan con el estilo pixel art, que se fusionan a la perfección. Lo que voy a poner como algo negativo a la web, es que si no sabes que son, como fue mi caso al principio, te cuesta un rato descubrir a qué se dedican, aunque cuando enlazas con su instagram, todo es mucho más obvio, ya que tienen un perfil lleno de imágenes de apetecibles de lo que venden en su establecimiento.