Durante estos días he recibido, como todos, las cartas de los diferentes partidos políticos para intentar conseguir mi voto. Será deformación profesional, pero no puedo evitar leer y analizar todas, las de los que sé que no voy a votar y la del que sé que voy a votar tras leer los programas de todos. Y me ha llamado la atención las diferencias entre unos y otros. Vamos a ver, de forma muy breve, cómo se dirigen a los potenciales votantes. Aclarar, antes de nada, que cuando hablo de contenido me refiero al del sobre. No entro en el mensaje ni en el programa, sino en cómo escribe cada uno y cómo lo presenta. Dicho esto, aquí van por orden alfabético, que si no cuidas estos detalles en campaña… 😉

  • Ciudadanos. Nada más recoger la carta del buzón, la peor impresión de las 4. ¡Embolsada! A estas alturas, con el movimiento que hay contra los plásticos y la conciencia social que crece día a día sobre el tema… ¿¿¿mandas una carta a cada español metida en una bolsa de plástico??? Muy poco hábil. Eso sí, en cuanto a contenido, sin duda la mejor. Visual, breve, compuesta por los puntos que consideran más importantes para comunicar bien resumidos y de fácil lectura. Tras la indignación inicial por el plástico, creo que lo normal es que se lea. Misión cumplida.
  • PP. Ni el mejor ni el peor en nada. Por un lado de la carta, un texto que no llega a la categoría de ladrillo pero se le queda cerca, y por el otro lo compensan con una serie de puntos que resumen el programa de forma más amena. No sé si será capaz de inclinar la balanza hacia su partido a un indeciso, pero al menos se aseguran de que un alto porcentaje de ellos la lea aunque sea por encima.
  • PSOE. Por fin, alguien que segmenta aunque sea un mínimo. Mi carta era diferente a la de mi marido. Mismo mensaje pero con un toque distinto según el género del receptor. En la suya, una mención a la pobreza laboral que se sustituye por la alusión a la brecha de género en la mía. Mi carta empieza hablando de la España de las mujeres libres e iguales, lo que se lee en la de él en tercer lugar. En cuanto a formato, parecido al PP: ni ladrillo ni apetecible de leer, un término medio que no está mal del todo.
  • Unidas Podemos. El mejor en el momento de recoger la carta del buzón. Detallazo para el medio ambiente que manden una sola carta para mi marido y para mi. Si estamos empadronados juntos y nos van a decir lo mismo, parece absurdo que a nadie más se le haya ocurrido gastar la mitad de papel (y ahorrar dinero en imprenta y en envíos) de una forma tan sencilla. Bofetón al plástico de Albert. En cuanto al contenido, el peor. Mucho confía Pablo Iglesias en la capacidad lectora de sus votantes… Una carta bien redactada con un mensaje con garra que pocos indecisos a los que se dirigen leerán entera y menos con la atención que requiere. Oportunidad perdida.

Y a vosotros, ¿qué os han parecido las cartas de propaganda electoral? ¿Pensáis que siguen siendo útiles?