Es una aproximación a la realidad. La ilustración científica es la modalidad del arte que busca transmitir visualmente el conocimiento científico. Es una fuente de información y un medio de acercamiento a la naturaleza. El objetivo es divulgativo, y busca compartir la ciencia de la manera más clara y precisa posible, por eso, aunque la mayoría de ilustraciones sean de corte realista, el realismo no es el único recurso que se utiliza.

Ilustración realizada por @de_la_torre_art

Este medio permite al autor la posibilidad de esquematizar y conceptualizar, de manera que se pueda eliminar información que no aporte nada al campo de estudio, con el objetivo de clarificar el mensaje. No se trata únicamente de representar las cosas con el mayor realismo posible, para eso bastaría hacer una fotografía. La ilustración llega a puntos donde no llegan otros medios, siendo capaz de representar procesos, o llegar donde sería imposible trabajar con una cámara de fotos.

Ilustración realizada por @de_la_torre_art

El ilustrador tiene que ser capaz de interpretar y modificar la ilustración de la manera que resulte más esclarecedora, porque es quien actúa como filtro a la hora de organizar la ilustración.

Históricamente, la ilustración científica era la forma de representar lo que solo algunos podían presenciar. Es el puente que une el arte y la ciencia. Durante muchos años, la ilustración científica era la única herramienta para representar mucha información: mapas, cuadernos de bitácoras, bestiarios, relatos de viajes…

Cuando todavía no existían las fotografías, la ilustración era la mejor manera de transmitir el conocimiento científico. Una colección de dibujos de hojas era mucho más sencillo que tratar de explicar las diferencias entre hojas mediante palabras.

Grabado de Alberto Durero

Dentro de este contexto, existe una historia muy graciosa sobre el Rinoceronte de Durero. En 1515, Alberto Durero creó un grabado xilográfico a partir de una descripción escrita de un rinoceronte indio que había llegado a Lisboa ese año, fue un grabado muy popular y muy reproducido durante casi tres siglos, ya que este animal no existía en Europa y no había más representaciones de él.  Esta era la única representación que podría llegar a ver la gente en Europa.

Nosotros estamos acostumbrados a ver fotografías y documentales sobre rinocerontes, y estamos seguros de que un rinoceronte no es así. Pero, en aquella época, esta era la única visión que iban a tener de un rinoceronte de verdad, pues la mayoría de la gente no podría llegar a ver uno.