Hace poco, Facebook explicaba que a partir de ahora se daría más valor a las publicaciones de amigos y familiares por encima de las de las marcas. Esto significaba, obviamente, una bajada del alcance orgánico de cualquier página que gestionáramos.

En un post anterior hablamos de que no nos parecía más, de que esto no era, como decían algunos, el fin de la comunicación de las marcas y sus usuarios en Facebook, sino que simplemente nos obligaría a currarnos más y mejor los contenidos para asegurarnos aparecer. Es decir, si hacemos buenos contenidos y nuestros seguidores interactúan con ellos, tendremos más posibilidades de volver a aparecer en sus muros, con la ventaja añadida de que el resto de marcas, si no se ponen las pilas, no aparecerán en ellos. Así, nos seguirán viendo, a los otros puede que no y además los usuarios se sentirán más cómodos con su muro y pasarán más tiempo en él, cosa que nos hace falta. Tal y como lo vendían, sólo se trataba de conseguir ser parte de la “élite” elegida por los seguidores para mantener nuestras cifras y hasta mejorar los resultados.

Pero resulta que la reducción en las cifras no viene de este cambio, o al menos no sólo del mismo. Lo que pasaba, dicho mal y pronto, es que Facebook nos estaba engañando. Vamos a ver por qué.

El alcance siempre ha sido el número de personas a las que han llegado nuestras publicaciones, sean o no seguidores. Es decir, los usuarios únicos que ven lo que comunicamos, bien porque aparece en su muro o porque un contacto interactúa con el contenido en cuestión. La diferencia con las impresiones es que es una cifra de usuarios únicos, y no las veces que se veía el post. Esto parecía estar claro.

Pues no lo estaba tanto. Ahora, cuando entramos en las estadísticas, Facebook nos explica lo siguiente:

La nueva definición de alcance orgánico cuenta el número de personas a las que se mostró en pantalla una publicación no pagada. Antes, el alcance orgánico se contaba cuando se entregaba una publicación no pagada en la sección de noticias de una persona, independientemente de si se mostraba en pantalla o no.
Cómo afecta esto a tu página
Esta actualización no cambia cómo se entregan las publicaciones ni quién las ve o interactúa con ellas (al indicar que le gustan, comentarlas o compartirlas). Es un cambio en la manera en que medimos el alcance orgánico, lo que puede hacer que varíen las cifras registradas para tu página. Por ejemplo, podrías ver una disminución en el alcance orgánico.
Es decir, que a partir de ahora el alcance será eso que siempre hemos pensado que era. Pero antes, estaban contando a gente que no veía nuestra publicación sólo por el hecho de que podría haberla visto si hubiera “bajado” lo suficiente. En su muro estaba, la viera o no, así que lo contaban como usuario alcanzado. Así que ese “podrías ver una disminución en el alcance orgánico” es más bien un “verás sí o sí una disminución en el alcance orgánico“.
Eso sí, a la hora de enseñarnos que aún podemos tener el dato del alcance antiguo y el nuevo, tienen el cuidado de mostrar la gráfica de forma que parezca que el nuevo puede llegar a ser más alto (cuando es imposible que así sea, como mucho podría ser igual en el poco probable caso de que TODOS los usuarios a los que han lanzado el post a su muro lo vieran SIEMPRE). Aquí podéis ver cómo lo muestran:
Alcance Facebook
Veo muy bien que ahora podamos saber exactamente cuántas personas nos ven. Lo que no me parece lógico ni ético es que hasta ahora no lo supiéramos y pensáramos que sí. Que Facebook pueda llegar y decirnos que el alcance no es lo que hasta ahora nos habían dicho que era, que es otra cosa y que a partir de ahora es cuando será lo que nosotros creíamos.
Así que si habéis notado que los datos empiezan a bajar, ya sabéis por lo que es. Ahora nos toca conseguir que lo entiendan los clientes.