Estamos hartos de recibir correos que intentan vendernos productos y servicios, así que cuando nos planteamos hacer una estrategia en la que se incluya el e-mail marketing, la pregunta es obligada: ¿Funcionará? Sí, si sabemos cómo hacerlo.

Como su propio nombre indica el e-mail marketing es eso, una acción de marketing, y como tal, debe estar bien planificada y es necesario seguir unas directrices para conseguir que sea efectivo. Vamos a ver algunas claves.

En primer lugar, es necesario encontrar un buen programa para hacer nuestros envíos, uno que se adapte a nuestras necesidades de volumen, precio, funcionalidades, listas… y algo muy importante: las personas que están detrás, que son las que realmente van a solucionarnos una duda o un problema cuando se produzca. El equipo que cualquier herramienta tiene detrás puede marcar la diferencia, a veces más que otro tipo de detalles técnicos que nos pueda ofrecer una u otra.

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En este sentido, os recomiendo la lectura de este post, que profundiza en el tema y os puede aclarar muchas preguntas que seguro que os habéis hecho si habéis llevado a cabo este tipo de campañas.

Yo valoro especialmente que me ofrezcan tuturiales, que me parece una forma fantástica de intentar solucionar mis dudas yo misma, sin tener que molestar a nadie si me surge por la noche o en fin de semana y sin estar pendiente de cuándo me van a contestar.  Si son sencillos y bien explicados pueden cambiar completamente la experiencia de usuario a mejor.

Una vez que tenemos elegido el programa que vamos a utilizar, nos ponemos a pensar en qué debemos decir. Lo primero que debemos tener claros son los objetivos de la campaña que vamos a poner en marcha. ¿Qué queremos conseguir? Claro, vender, pero es necesario concretar bastante más. Lo primero y fundamental, debemos intentar que el usuario abra el mail y no lo elimine sin llegar a pinchar en él. Si logramos esto tenemos mucho camino recorrido, es fácil que comiencen a leer el texto y nos den la oportunidad de engancharles. ¿Cómo lo hacemos? Debemos saber muy bien qué ofrecemos y a quién, no tendría sentido pretender vender cursos de Photoshop a abogados. Y hay que detenerse a pensar qué necesita nuestro público objetivo para sentirse interesado en lo que le contamos y llegar a hacer lo que pretendemos de él. Es más, debemos ser capaces de convencerles  de  que abrir nuestros e-mails les compensa, para lograr la tan ansiada fidelidad. Otro artículo que no os podéis perder sobre todo esto es este:

También debemos conocer las posibilidades de venta que nos ofrece el e-mail marketing. No todo es dar a conocer y vender un producto de cero: existen conceptos muy interesantes como el up selling y el cross selling que tenemos que plantearnos. Básicamente, up selling sería vender “algo más”, una mejora, un producto superior… a alguien que ya ha comprado lo más básico. Cross selling es vender algo relacionado con un producto o servicio que ya compró esa persona, y que por tanto sabemos que puede estar más interesado que la media en adquirir. ¿Cómo? Pues por tercera vez prefiero no extenderme y dejaros que profundicéis todo lo necesario con este otro artículo sobre cómo hacer up selling y cross selling.

Creo que teniendo en cuenta estos tres factores, podemos empezar a plantearnos una buena y éxitosa campaña de email marketing.

¿Cuáles son vuestras claves para que os funcione?