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La agencia de protección de datos de Hamburgo se ha levantado contra Facebook, ya que considera que su política de nombre real va contra las leyes de protección de datos del país. Anteriormente a Facebook ya le habían dado la razón sobre este tema en Alemania, pero el tema sigue coleando.

Por un lado están las personas que consideran que están en todo su derecho de usar un nombre que, o bien no es el suyo, o bien no es el oficial pero sí consideran suyo. En este sentido, una queja habitual entre los transexuales es que no pueden verificar su nombre de la forma en que Facebook exige. También es un problema para personas, por ejemplo, víctimas de violencia machista, que obviamente se sienten más seguras usando un nombre ficticio.

Pero por otro lado están los argumentos de Facebook, que no quiere convertirse en un lugar en que cualquiera pueda hacer cualquier cosa sin responsabilizarse de ello.  Como es lógico, si todos tenemos que mostrar quién somos habrá menos casos de acoso, aunque los haya, de amenazas, de incitación al odio, de fraude…

Pensando en lo más cotidiano, muchos usuarios utilizan Facebook para estar en contacto con un círculo de gente más amplio que aquel con el que se relaciona en persona habitualmente. Y parte del éxito de Facebook reside en aquellos antiguos amigos y compañeros que casi todos hemos recuperado en algún momento con más o menos ilusión, fuéramos o no a buscarlos. Es evidente que si todos entráramos con un nombre de usuario ficticio muchos de estos reencuentros no se habrían producido y posiblemente Facebook no sería lo que es. Porque ahora forma parte de nuestro día a día para muchas más cosas, pero esto fue una de las claves que le hizo popular, por lo que es lógico que sean reticentes al cambio.

¿Qué opináis? ¿Se debería respetar la privacidad del usuario permitiéndole elegir su nombre o por el contrario es una forma de aumentar su seguridad impedir que se haga de esta manera?