No podía dejar pasar esta noticia sin hablar de ella. De nuevo las redes sociales sirven para unir opiniones y conseguir resultados. El sábado 29 de octubre, la madre del Cuco era entrevistada en La Noria cobrando por ello unos 9.000 euros, lo que despertó la ira de muchos telespectadores (de hecho fue trending topic el hashtag #cosasquehacerparanoverlanoria). En Comunicación se llama el juego empiezan a pedir firmas para solicitar a las marcas que se anunciaron en el programa que retiren de él su publicidad. La iniciativa tiene tanto éxito que ayer por la mañana Campofrío retira de forma permanente su publicidad de La Noria, además de pedir disculpas públicas. Enseguida se le suman Puleva, Bayer y Nestlé, y hoy sabemos que también Panrico y Milner. Hasta aquí, los hechos. Y ahora, pensemos en cada una de las partes de este embrollo, para profundizar un poco y ver para qué ha servido.

Tenemos, por un lado, a las marcas. Según dijo Jordi González en su Twitter, una marca de embutido vio la posibilidad de tener una campaña de imagen gratis y la aprovechó. Cierto. ¡Y muy bien que hizo! Como le contesté, aunque no ha querido continuar la conversación, de eso va el marketing, de coger un problema y convertirlo en una oportunidad. ¿Que se han aprovechado de una situación complicada para que ahora se hable bien de ellos en todos los medios? No veo que sea poco ético, si lo han hecho actuando de la forma que ellos y muchos consumidores han entendido como la correcta. Sólo puedo decir que enhorabuena a la marca y a su departamento de marketing. Las otras marcas han manifestado que no conocen los contenidos de los programas en los que insertan publicidad (cierto y comprensible) y que no van a volver a poner anuncios en La Noria. Vale. Esto nos lleva al siguiente implicado.

Telecinco. Lo ha hecho mal, muy mal, llevando a esta mujer y pagándola por su entrevista de espaldas a la cámara. ¿Y? Nadie negará que tuvo, como es costumbre, un éxito de audiencia arrollador. Y a otra cosa no estarán acostumbrados los de la cadena amiga, pero a que se les tache de emitir basura… Por eso seguro que no están sufriendo. Pero ahora llega esta reacción de las marcas y todo el mundo piensa “Telecinco se lo merece”. ¿El qué? Porque yo no he leído que los anunciantes hayan reducido su presupuesto, sino que han pedido que se cambien sus spots a otra franja horaria. Vamos, que vTelecinco va a ingresar lo mismo, pero poniendo el anuncio a otra hora. A lo mejor hasta les viene bien. Así no saturan La Noria o en el espacio de los anuncios de Puleva, de Bayer o de Nestlé ponen el de otra marca que haya pagado menos porque tenía previsto salir a otra hora. Y a cambio, puede que el año que viene esa marca valore el detalle y destine un pellizquito más de su presupuesto de televisión a esta cadena. Jugada redonda!

Aparte de Telecinco, más concretamente, tenemos a La Noria. No creo que se vea demasiado tocada porque 4 ó 5 marcas no se anuncien en ella. Otra cosa sería que todos los anunciantes se negaran a aparecer allí. Entonces, bye bye Noria. ¿Esto sería un problema? Para Jordi evidentemente sí, y para el resto de colaboradores. Pero para Telecinco o su productora, no creo. Sólo hay que crear un programa parecido, misma temática, misma franja horaria, distinto nombre y distintas caras. No es lo mismo, pero quién sabe, puede que hasta mejore los resultados. Mucho no iban a perder. Con lo cual, la iniciativa, que me parece fantástica tanto por parte de los que lo solicitaron como por parte de las marcas que supieron reaccionar… en mi opinión ha servido de poco.

Y por último tenemos a Jordi. El elegante presentador que tras conocer la noticia publica en su Twitter que cuando a un imbécil le señalas la luna se fija en el dedo. También a esto le he contestado que entiendo al imbécil cuando el dedo que señala está lleno de sangre, y que sabemos mirar la luna sin que nos la enseñen dedos manchados, pero tampoco se ha dignado a contestar. Sin embargo, he visto que sí contesta a los que se definen como sus fans incondicionales. Y esto, personalmente, no me ha gustado nada. Por eso, a él no sé si llegará a afectarle, depende de lo que pase con el programa (apostaría que no), pero escocer, se ve que ha escocido… Así que ahora me gusta la iniciativa más todavía.