Que no me oigan los gurús… pero hoy quiero romper una lanza a favor de las publicaciones normales y corrientes. Ni muy creativas ni muy divertidas ni muy emocionantes ni muy nada. Publicaciones, sin más.

Estamos hartos de oír que debemos dar un valor añadido a lo que posteamos en redes sociales. Y sí, no puedo estar más de acuerdo. Una página de autobombo, sea de la empresa que sea, sin contenido que aporte “algo” al usuario, no va a funcionar nunca, ni siquiera inviertiendo (y sin invertir no os digo nada).  Pero no llevemos todo a extremos absurdos. El día que quieras contar que empiezas las rebajas, o que tienes un producto nuevo, o que el que ya tenías es el mejor por un motivo concreto, no te vuelvas loco. Cuéntalo, y punto.

Para que las redes sociales de una empresa funcionen, sus contenidos tienen que gustar, en cualquier sentido. Lógicamente a nadie le gusta que todos los días les llegue un trocito de catálogo de una marca, o que le vuelvan la cabeza loca bombardeándole con las ventajas de este o aquel producto, por muy fieles que sean a la marca. Así que debemos pensar qué le vamos a contar a nuestra comunidad para “llegarles”. Si nuestros usuarios interactúan con nosotros tendremos muchas más posibilidades de que las próximas publicaciones que hagamos les alcancen, y de que viralicen nuestros contenidos. Así que si cada día te exprimes el cerebro para ser capaz de emocionar, de hacer reír o de despertar la curiosidad, lo estás haciendo bien.

OpenClipArtVectors

Pero llega un día en el que quieres contar algo como lo que decíamos, algo simple, corporativo, que puede no ser digno de convertirse en viral, pero que te interesa que se sepa. Y es entonces cuando empiezas a pensar cómo hacerlo para crear intriga, para sacar una sonrisa, para que el usuario no tenga más remedio que compartirlo porque le ha llegado al alma.

Seamos claros. El resultado, casi siempre, es una chapuza. ¿Qué gracia, emoción o intriga tiene que vayas a liquidar la colección del año pasado? ¿Cómo quieres que se viralice que empiezan tus rebajas si están empezando también las de todos tus competidores? Y lo que es más importante ¿para qué necesitarías todo esto?

Si tienes una comunidad a la que le gusta lo que le cuentas todos los días, puedes permitirte informarles de vez en cuando de algo que para ti es importante comunicar. Tienes alcance asegurado, están implicados, has logrado el ansiado engagement… así que díselo, porque seguramente tu marca ya les cae lo suficientemente bien como para que les genere cierto interés, o al menos no les moleste. Al fin y al cabo, si un día decidieron seguirte será porque había un interés en lo que vendes u ofreces, puesto que aún no sabían lo fantástico que era todo lo que contabas.  Así que a lo mejor hasta agradecen enterarse de la última oferta o de las ventajas de un producto concreto.

Mañana puedes volver a buscar esa noticia que les hará reír, llorar, gritar y bailar. Hoy, sé práctico, cuéntales lo que les quieres contar. No son tontos, no puedes disfrazar un post que quiere vender. Así que no les trates como si lo fueran, te lo agradecerán.