La identidad corporativa reinventada del Museo de Brooklyn es tan dinámica como el barrio que lo acoge.
En este 200 aniversario, el museo ha lanzado una identidad de marca renovada que es tan vibrante y multifacética como el propio Brooklyn. La nueva imagen incluye un logo elegante, un sitio web renovado, señalética actualizada y una línea de merchandising exclusivo que rinde homenaje a la rica historia del museo mientras avanza hacia el futuro.
Pero el rediseño no es solo una cuestión de estética; es una celebración de todo lo que el Museo de Brooklyn representa: arte, comunidad y una conversación valiente y en constante evolución entre el pasado y el presente.

Anne Pasternak, la Directora del museo, lo resume perfectamente: “Necesitábamos una nueva marca que respondiera a las demandas del día, honrara nuestra rica historia y aportara mucha energía”. Y energía es exactamente lo que esta renovación aporta. La arquitectura del museo, que va desde la grandeza neoclásica hasta el minimalismo modernista, sirvió de inspiración para el nuevo look. Este combina fuentes sans-serif modernas con elementos de diseño que se conectan directamente con el pasado de la institución.
Si miras de cerca el nuevo logo, verás puntos que enmarcan el texto, una referencia a los filósofos y dramaturgos antiguos cuyos nombres adornan la fachada del museo y un guiño a sus primeros días como biblioteca. Estos puntos aparecen por todas partes, desde gráficos en movimiento hasta señalética, añadiendo un toque juguetón que mantiene las cosas frescas. Las O’s entrelazadas en “Brooklyn” y las M’s y U’s fusionadas en “Museum” simbolizan la conexión, la comunidad y cómo el museo reúne diversas voces, culturas e ideas.

¿Y la paleta de colores?
Imagina el Pantone Brooklyn. Los grises evocan las paredes de piedra caliza del edificio, mientras que los tonos vivos y atrevidos gritan creatividad. El efecto es un reflejo del barrio: áspero, colorido y lleno de posibilidades.

Este rediseño se hizo realidad gracias al estudio de diseño Other Means, con sede en Brooklyn, en colaboración con el equipo interno del museo. Tras un año de investigación, colaboración y conversaciones con audiencias y personal, el resultado es una marca que refleja la identidad del Museo de Brooklyn como un lugar donde el arte se encuentra con la educación, la comunidad con la cultura y la historia con lo que está por venir.

Así que, la próxima vez que estés en Brooklyn, no te limites a visitar el museo. Admira los colores caleidoscópicos, hazte con algo de merchandising fresco o disfruta de un evento de fin de semana. La identidad reinventada del Museo de Brooklyn es tan dinámica como el barrio que lo acoge. ¡No te lo pierdas



























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