Hoy me he levantado reivindicativa. Y es que me parece increíble que un gigante como Facebook tenga los fallos que tiene, y más aún que los demos por buenos. La empresa que convirtió a su creador en el billonario más joven del mundo, esa que ha conseguido que Mark Zuckerberg haya estado hace pocos días junto a los dueños de Apple y Google reunido con Obama para discutir las formas de salvar la economía americana… La web que gana en visitas a Google, la que todos los días tiene varias noticias sobre ella en prensa y en medios especializados… Esa empresa, esa web, es la misma que periódicamente, tiene diferentes y variados fallos. Y todos lo sabemos y ya es recurrente la frase “vaya, Facebook da fallos. Lo estarán actualizando”.

Soy la primera que lo asumo como algo normal, pero hoy me he dado cuenta de que no debería serlo. Para mí, Facebook es una herramienta fundamental de trabajo. Y ha habido días en los que prácticamente no he podido trabajar, porque debían estar cambiando algo. Os imagináis lo que pasaría si cada vez que en Microsoft deciden introducir un cambio, no funcionara el Internet Explorer o el Office en todos sus ordenadores? ¿O si cada vez que introducen una mejora de seguridad en los aviones no saliera ningún vuelo de Spanair durante unas horas? Sería inadmisible, igual que lo es que un día entres en Facebook y sólo puedas colgar las fotos una a una, o no te permita enviar solicitudes, o incluso no te deje actualizar el estado ni compartir enlaces, como le pasó ayer a @fmlopez48, amiga y experta en social media.

Porque es cierto que FB no se paga, pero sí utilizan el número de usuarios que somos para ganar muchos millones en publicidad. Tampoco pagamos la TV en abierto y ningún anunciante querría estar en una cadena en la que se pierden a menudo el sonido o la imagen.

Y en realidad, ni los fallos son tan graves ni ocurren a diario, y quitando contadas excepciones se solucionan a las pocas horas. Pero no deberían ocurrirle al gran Facebook, que creó una nueva forma de relacionarse, de trabajar, de entender la publicidad y de vivir el ocio. Que no estamos hablando de mueblespepito.es…!!