Este es un tema que he tratado en multitud de ocasiones, pero cada vez que hablo con alguien del trabajo que hago, me sigue preguntando por ello. Viendo el interés que genera, le dedico este post en exclusiva.

Se habla mucho de algunas marcas que consiguen fans muy rápido. A algunos les resulta sospechoso, aunque no se terminan de creer que eso de comprar fans sea posible. Pues sí, es triste pero cierto. Los fans se compran igual que los chicles: por paquetes. Yo misma he recibido ofertas del tipo: “Esther, te mando presupuesto para que aumentes tus fans de forma rápida y segura. Te será muy útil para tu trabajo!”

Estos fans pagados son de dos tipos: por un lado, cuentas ficticias que manejan becarios dedicados exclusivamente a entrar en cada una de ellas y hacerse fan de todo lo que le encarguen ese día. Saltan a la vista, porque son perfiles con 3 ó 4 amigos, siempre los mismos, sin apenas fotos (o algunas muy genéricas, de un perro, un paisaje y cosas así) sin actividad en el muro… pero que pertenecen a un sinfín de grupos. Por otro lado están los perfiles reales que reciben una pequeña comisión por cada grupo del que se hacen miembros. Estos son más difíciles de identificar en sí mismos, pero tampoco hay quien oculte que los ha comprado.

¿En qué se nota? Cuando una persona se hace fan, es porque la empresa le gusta, o le disgusta y quiere criticar, o le llama la atención de alguna manera. Por ello, es fácil que interactúe con ella de alguna forma: pinchando “Me gusta”, comentando, o al menos visitando la página, viendo las fotos que publica, etc. Si un grupo crece de repente de forma desorbitada pero sus interacciones y sus visitas siguen igual, algo pasa.  Conozco grupos con decenas de miles de fans, que se dice pronto, que consiguen 3 comentarios en cada post y siempre de los mismos. Sin ir más lejos, hace un par de días, haciendo un estudio de la competencia de uno de mis clientes, percibí en uno de ellos una subida de más de 3.000 fans justo en el mes en el que dejó de hacer promociones. Sus interacciones habían bajado sustancialmente, pero los fans casi habían doblado la cifra del mes anterior. Curioso, no?

Y os preguntaréis ¿para qué sirve un fan comprado si no interactúa, no da opiniones, no se puede testar la reputación de la marca y lo que es obvio, no va a comprar? La respuesta es simple. A la marca, para nada. Al Community Manager o a la agencia que se lo lleva, para lucirse delante del cliente. Si se realiza un informe como es debido cada mes, en el que se muestran claramente los aumentos o descensos en visitas, interacciones y participación, el dato del incremento de fans es importante pero secundario. Más valen 5.000 fans activos y receptivos que 50.000 que no van a los que no van a llegar tus impactos. Pero si el Community es un poco avispado y se limita a mandarle las estadísticas de crecimiento de fans y un breve comentario sobre lo bien que va el grupo por su gran labor… le puede resultar muy rentable.

Porque, ¿cuánto cuesta un fan? Depende de cuántos compres, de qué tipo y a quién, salen entre un euro y 1,5 cada uno. Así que si el CM o la agencia compran, pongamos, 700 al mes, mientras el cliente no tenga mucha idea de este tema, estará contento con el crecimiento. Es verdad que un grueso de los beneficios de llevar esa cuenta se irán en eso, pero también lo es que te quitan todo el trabajo. Lo poco que sobre, aunque sean 300 euros, bienvenidos sean si el esfuerzo queda reducido a poner un post diario que puede costar, no sé, ¿un minuto?. Si el Community es avispado y tiene 5 clientes así, supone un horario total de 5 minutos al día por 1.500 euros… No está mal, sobre todo teniendo en cuenta que no le hace falta dejar su puesto de trabajo si lo tiene, porque desde cualquier ordenador se puede sacar este sobresueldo en los 5 minutos que otros dedican a mirar su correo.

Es verdad, no es serio, no es profesional y si me apuras es una estafa. Pero es una situación real, que se da mucho más de lo que la gente se imagina, y os quería contar cómo funcionaba. Pero tranquilos, no todo en este mundo del social media es una mentira. Algunos seguimos echando horas y horas en confeccionar estrategias, elaborar informes claros y mantener día a día nuestras comunidades para que crezcan de verdad!