Hace tiempo que quería escribir mi opinión al respecto. Últimamente, el concepto de marca personal está de moda, y parece que el que no está en cabeza de algún ranking no es nadie. Cada uno mide su propia influencia en Klout, intenta ser referente en las discusiones de LinkedIn, pionero en usar cada nueva red que aparece… hasta Twitter sorprende con una lista de los mejores twitteros, y Google+ con una especie de club selecto de las mujeres más influyentes de su red.
Seré rara, pero opino que las referencias que yo tengo para demostrar que hago bien mi trabajo son las redes sociales de mis clientes, no las mías. No creo que el mejor carpintero del mundo deba, para asegurarse un nombre, construirse una casa de madera. No estará igual de volcado en su trabajo si elige una de piedra? Probablemente dentro tenga algún objeto tallado por él que sea una verdadera obra de arte, y seguro que serán los muebles que haga para sus clientes los que harán que tenga fama mundial.
Creo que dedicarte a algo, y que tu profesión te apasione (como afortunadamente es mi caso) no implica que cada movimiento de tu vida tenga que estar relacionado con tu trabajo. Siempre que alguien me ha preguntado qué puedo hacer por su marca, le he mostrado lo que he hecho por otras. No me ha hecho falta decirle cuántos followers tengo en Twitter o si fui una de las primeras en tener una cuenta en Google+… y aun así muchos de los que me han planteado esta cuestión han terminado siendo clientes, sin importarles si dedico mi tiempo libre a mejorar mi imagen en la red o a jugar en el parque con mis niños.
Sin embargo, por lo general encontraba opiniones contrarias a la mía. Quizá no había sabido explicarlo en una sola frase, que podría ser tan simple como «haz las cosas bien y estarás gestionando tu marca personal de la mejor forma posible». Hace unos días me encontré con este artículo, que lo expone de manera clara, y hoy quería compartirlo con vosotros.
Y cuidado, que lo que estoy diciendo no es que no sea útil que tu nombre aparezca el primero en Google cuando alguien busca tu profesión, ni que no sea bueno ser reconocido en tu sector… Al contrario! La marca persona es importante. Y mucho. Pero quizá no sea necesario ese empeño por crearla y mantenerla haciendo tantas cosas específicamente para ello. Puede que lo ideal sea conseguir esa marca personal gracias a lo que hacemos. Que hay técnicas que son útiles para mejorarla? Sin duda. Pero no nos obsesionemos con ellas.